El-espíritu-de-Dios-obrando-catolicos-con-accion

No sé si a vos te pasa, pero a mí lo que más me gusta de viajar es conocer personas, platicar y descubrir en ellas desde diferentes maneras de pensar (aunque no concuerde con ello), costumbres y tradiciones, hasta la forma cómo se expresan. Soy de esos que se aprenden rápido los acentos y a veces hasta los imito, con el respeto debido. Algunos me salen mejor que otros, pero eso mejor te lo cuento en otra ocasión.

Por motivos de trabajo, hace unas semanas estuve de visita en Guatemala, un país vecino al mío, cuya capital se encuentra a cinco horas por tierra desde donde vivo (vivo en San Salvador, El Salvador). Esta vez decidí viajar en autobús, y por un fin de semana regresé a esa bonita ciudad después de muchos años. Si pudiera resumir esa experiencia en una frase, lo haría en tres palabras: revelación de Dios. Ahora te cuento por qué.

En ese viaje, conocí a Salvador, la persona que amablemente me transportó hacia los lugares que necesitaba. Horas antes de mi salida supe que alguien llegaría por mí a la estación de buses, pero nunca supe cómo lo iba a reconocer.

Al llegar a mi destino bajé de la unidad de transporte, recogí mi equipaje, miré a mi alrededor y busqué a alguien con un cartel o algo similar. Noté que un hombre de unos 70 años se acercó a mí, dijo mi nombre, espero mi respuesta afirmativa y bastaron solo unos segundos para que la ciudad de Guatemala me recibiera con un fuerte abrazo. Creo que mi cara de incertidumbre fue tan expresiva que él inmediatamente me reconoció. Era Salvador dándome una efusiva bienvenida.

En esos momentos no sabía cuál cara fue la mejor, si la que hice al bajar del autobús o la que puse cuando recibí el abrazo de alguien a quien veía por primera vez. Pero inmediatamente caí en la cuenta que se trataba de una señal. Era el mismo Dios confirmándome que todo saldría bien esos días, haciéndome sentir bien en un lugar desconocido, con personas desconocidas.

Fueron varios los mensajes de Dios a través de diferentes personas o situaciones los que recibí durante esos días en Guatemala, pero el que más que me impactó fue el que me dieron en plena Eucaristía dominical.

El domingo 8 de marzo tuve la bendición de conocer la parroquia San Juan Bosco, un hermoso santuario salesiano en la Zona 11 de la ciudad. Averigüé la hora de la primera misa del día, y en punto de las 6:30 a.m. me dispuse a participar de la Santa Eucaristía. Esa mañana en particular tuve una necesidad de Dios mucho más profunda que otros días. Algo en mí interior pedía incesantemente la presencia de su Espíritu para sanar mi corazón y darme fuerzas. Las lecturas de ese día fueron increíbles (podés buscarlas para saber a lo que me refiero), y prepararon el terreno con delicadeza para lo que vendría a continuación. Era la misericordia y el poder de Dios actuando. Estaba tan agradecido con Él por revelarse de manera tan especial en mi vida, que antes de alimentarme con su cuerpo y su sangre no me aguantaba por decir la misma frase que el centurión romano le dijo con fe a Jesús: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”. Sin embargo, como nuestro Dios obra de maneras tan especiales, se me adelantó, y antes de yo solicitarle una palabra, me mandó un mensaje con una de sus hijas.

Fue en el momento del rito de la paz. Como de costumbre, suelo estrecharle la mano y brindar una sonrisa a los que están a mi alrededor. En raras ocasiones me muevo del lugar en el que estoy. Pero ese día fue la excepción. Mientras daba un saludo de paz a quienes estaban detrás, vi por el pasillo como una señora de avanzada edad caminaba hacia mí, quien al llegar a mi banca sin titubear extendió sus brazos y me abrazó fuertemente diciéndome al oído una frase que me dejó congelado: “Que la paz del Señor este contigo y te bendiga”. En ese preciso momento recordé el abrazo que Salvador me había dado un par de días antes, y comprendí el motivo principal de mi viaje.

Más que cumplir con las responsabilidades laborales que tenía realizar, Jesús quería consentirme lejos de mi casa, Jesús quería darme abrazos sinceros por medio de ángeles de carne y hueso. Esa mañana sentí su paz y su perdón, sentí su misericordia y su amor, y pude comulgar con una sonrisa de oreja a oreja.

Luego de esta vivencia me puse a pensar ¿Cuántas veces Dios me ha querido hablar por medio de alguien y no he descubierto su voz? o ¿En cuántas ocasiones Él se ha querido manifestar en mi vida y yo egoístamente no se lo he permitido?

Te invito a que a partir de hoy estés más atento a tu alrededor, que te dejes sorprender por Jesús y sepas descubrir en los pequeños detalles sus bondades contigo. También te exhorto a dejarte llevar por su Espíritu Santo, y dejarte utilizar como portador de sus mensajes hacia tu prójimo. ¡El Señor te necesita! Pídele en tu oración diaria que te convierta en un instrumento de evangelización con los tuyos, por medio de tus palabras y tus obras.

Y a vos ¿Te ha sucedido algo similar a mi historia? Escríbelo en los comentarios dentro del blog o en nuestro muro de Facebook.

Artículo escrito por nuestro colaborador y Católico con Acción Lee Aguiñada

 

 

 

 

 

 

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10 Comentarios »

  1. Yo vivo en Chihuahua, al norte de Mexico. Estoy convencido de que en cada misa Dios nos comunica algo. He aprendido a sobrellevar tiempos dificiles, pero tambien he aprendido a ofrecer a Dios cada momento, acto y tambien Dolores y penas. Pero mas que nada he aprendido que Dios nos pide dejarlo hacer en nosotros, esperando pacientemente a que se lo permitamos. Todo esto nos lo comunica en cada misa, y mas aun al tener la bendicion de recibirlo en la hostia consagrada. Sigamos orando y teniendo a Dios en nuestro Corazon, es lo major que podemos hacer para testimoniar Su presencia entre nosotros ! 🙂

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  2. Yo vivo en Guatemala, todos los domingos voy al Santuario San Juan Bosco y en este preciso momento estoy en Honduras y todo me sono tan familiar. DIOS se hace presente en cada platica tarde o temprano, con conocidos o desconocidos porque la ternura y el Amor de Dios es tan grande que se desborda y siempre sale a relucir.

    Dios nos Ama e inventa las mejores formas de afirmarnoslo todos los días 🙂

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  3. Yo vivo en Guatemala, todos los domingos voy al Santuario San Juan Bosco y en este preciso momento estoy en Honduras y todo me sono tan familiar. DIOS se hace presente en cada platica tarde o temprano, con conocidos o desconocidos porque la ternura y el Amor de Dios es tan grande que se desborda y siempre sale a relucir.

    Dios nos Ama e inventa las mejores formas de afirmarnoslo todos los días

    🙂

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  4. que feliz se siente uno cuando jesus mismo le habla de esa forma tan personal, yo incluso le hago preguntas y se que me responde porque le reconozco, creo que nosotros los cristianos debemos practicar esa sintonia y pulir o afinar el oído, dicho de cualquier forma, para escucharle y dejar que nos muestre y si no entendemos; volver a preguntarle, el sabe como hacernos llegar el mensaje, de cualquier forma y por sobre todo sentirlo dentro de nuestro corazones, alli donde esta presente siempre y desde donde nos conectamos con su escencia!1. Reciban la paz y la alegría de nuestro senor jesus y bendiciones!!

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  5. hola hermana en cristo jesus, me alegro tanto leer tu mensaje muy bello, soy de tumaco, Nariño, colombia un bello pueblo rodeado de mar, tienes toda la razón a veces somos tan sordos y tan ciegos que no captamos los bello mensajes de amor, de ese padre bueno y bondadoso, me alegro tu bella experiencia y espero sigamos compartiendo el amor de ese padre bueno, a través de mi señor jesus, y su santísima madre, esposa del espíritu santo, pertenezco a la ESPIRITUALIDAD TRINITARIA DE LOS HIJOS DE LA MADRE DE DIOS,
    Si tu quieres que sigamos en contacto mi correo electronico es rositamarmo66@hotmail.com
    un abrazito.

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  6. a mi también mi amado JESÚS , ha abrazado, un día cuando yo asistí a una reunión para conocer más sobre el, estábamos en la alabanza y le dije en vos muy baja Señor Jesús dame un abrazo que lo necesito y de repente llega mi querida amiga Lili y me dice *yo soy tu padre que te ama y siempre he cuidado de ti* claudita esto dice el señor , ese día sentí morir de alegría, devoción y no se que mas sentí, pero fue algo muy hermoso y se que mi querido JESÚS siempre ha estado en mi vida.

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