la-critica-destruye-el-alma

El título del artículo de hoy corresponde a una práctica muy popular entre los seres humanos. Ese hábito que desde el amanecer y el anochecer nos acompaña, dentro o fuera de la Iglesia, con nuestros amigos, entre los compañeros de trabajo o estudio. Siempre está en nosotros.

No me refiero a una virtud de la cual debamos sentirnos orgullosos, sino a una mala costumbre que destruye nuestra alma, nuestras relaciones, nuestra reputación y lo peor aún, nuestra relación con Dios. El Padre Jorge Loring la definía como “el arte de criticar”.

Cuántos admiramos a los grandes compositores de música, pintores, escritores y todos aquellos artistas que se especializan y dedican de lleno a sus obras de arte. Nosotros compartimos estas características, somos dedicados y especialistas. Lastimosamente no para un arte de bien, sino un arte de mal. Somos especialistas en criticar.

Criticar es muy fácil, sólo basta utilizar nuestra lengua para pronunciar palabras que pueden llevar incluso hasta la muerte. O también utilizar nuestros dedos para escribir y hablar mal de los demás. Cuando de criticar se trata ponemos nuestros sentidos a la disposición.

Cuando criticamos negativamente somos “cristianos paganos” como el Papa Francisco ha denominado. Vamos a misa, comulgamos, escuchamos el Evangelio pero no lo llevamos a la vida diaria. Lucas 10,27 nos dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. ¿Acaso cuando criticamos cumplimos el mandamiento de amar a los demás?

Me atrevo a decir que la crítica tiene un lado positivo, y se da cuando se hace con el objetivo de ayudar a la otra persona a cambiar y ser mejor. Que nuestra crítica vaya acompañada de los atributos del criticado y, sobre todo, de propuestas de solución.

Cuando vayamos a criticar pensemos un poco sobre nuestros pecados y nuestro modo de vivir. ¿Son morales y cristianas nuestras costumbres? ¿No tenemos el mismo defecto del otro? Al hacernos estas preguntas seguramente nuestro deseo de criticar se verá debilitado. A veces criticamos lo que nosotros mismo padecemos y este es un mecanismo de autodefensa. Criticamos para que no nos critiquen. Señalamos para que no nos señalen. Con esto tratamos de ocultar nuestras verdaderas acciones.

Romanos 13,10 nos lo recuerda: “La caridad no hace mal al prójimo”. La caridad no ha pasado de moda, ni tampoco la prudencia. Cuando criticamos dañamos al prójimo, pisoteamos su dignidad y nos olvidamos de la frase “no hagas a nadie lo que no quieres que te hagan a ti”.

No nos cansemos de hacer el bien sin mirar a quien. No importa si la otra persona nos ha hecho daño a nosotros. Recordemos que debemos perdonar hasta setanta veces siete. No nos cansemos de perdonar tampoco. La crítica nace del odio, de las habladurías y muchas veces de la envidia.

Que nuestras críticas sean positivas para que no se destruya nuestra alma. Mantengamos siempre nuestra alma blanca, sin críticas, sin murmuraciones. No permitamos que el odio, la venganza y las críticas destruyan nuestro ser.

 

Artículo escrito por nuestro colaborador y católico con acción Abraham Soto

7 Comentarios »

  1. Cuestionar . Es evidenciar que se Piensa

    Critica a la razón pura. ¿Existe tal cosa como una razón pura? ¿La razón es pura? O realmente podemos criticar la idea de que la razón es un proceso puro, no sesgado que no tiene una influencia ejercida por factores externos. Lo que deberíamos de buscar en la crítica, ya que Kant hace una distinción: “la crítica debería ser una investigación subjetiva de la razón misma, deberíamos de investigar cómo funciona el proceso de razón. Versus, tradicionalmente lo que se hacía, que era; una investigación dogmática objetiva de las cosas.”
    La idea de critica que queremos construir hoy en día debe ser, la importancia de entender cuáles son los supuestos a priori sobre los cuales nosotros podemos hacer aseveraciones, hacer enunciados, u observar el mundo. Versus, simplemente decir; yo tengo uso de la razón, yo tengo una visión objetiva del mundo, por ende voy a describir el mundo y criticarlo. Ésa es la crítica incorrecta.
    Por ejemplo, es la misma distinción que existe entre dogma y crítica. Contra, religión y filosofía. El dogma afirma que existe Dios, inclusive al revés el dogma afirma que no existe Dios. La crítica lo que hace es decir; cómo podemos afirmar que existe Dios o cómo podemos negar la existencia de Dios. Ésa debería ser la crítica real.
    La religión contra la filosofía hace lo mismo, la religión trata de decir; éstas son la características que tiene un Dios; es bueno, es noble, omnipotente, omnipresente, omnisciente, lo que ustedes quieran. Y la filosofía lo que hace es; ¿por qué necesitamos preguntarnos por la existencia de Dios? O ¿por qué necesitamos un Dios? O ¿cuáles son aquellas condiciones de la razón que nos permiten o no, hacernos éstas preguntas sobre Dios? Ésa también debería ser la verdadera idea crítica, de hecho, esta distinción lo que hace es, dudar de nosotros mismos como observadores, es lo que hace la filosofía, es lo que debería de hacer realmente el pensamiento crítico. Contra el otro lado, lo que hace el dogmatismo, lo que hace la ideología y lo que hace la teología, es afirmar cosas partiendo de supuestos a priori de que nuestra afirmación del mundo es objetiva.
    La crítica nosotros la deberíamos usar para evidenciar cuáles son aquellos factores contingentes y condicionantes para que exista la razón, eso es realmente el valor de la crítica hoy en día. Criticar no es decir que algo está bien o está mal, criticar es evidenciar cuáles son aquellos supuestos a priori o contingentes sobre los cuáles se afirma lo afirmado. Por consiguiente cuando alguien dice; El aborto está mal, bueno lo que debemos preguntarnos es ¿Por qué dice que está mal, a que se refieres cuando dice aborto? Pues dirá, es que se está matando una vida, bueno ¿Qué es matar, dónde empieza la vida? Ésas son las preguntas difíciles de hacer, ése es el trabajo que realmente deberíamos de hacer en crítica.

    Recordemos que crítica es, evidenciar aquellos supuestos a priori sobre los cuales se hacen afirmaciones. Hegel decía; “no había de entender los supuestos afirmados sin entender los contextos históricos anteriores.” A grandes rasgos Hegel fue el filósofo de la historia y el historiador de la filosofía también, Hegel fue la crítica de la historia por decirlo así.

    Para ilustrar a modo de ejemplo, imaginemos un gato recostado en el suelo de la sala de estar, y de pronto una pelota entra a la sala. ¿Qué haría el gato en ese caso? Lo que he visto muchas veces, el gato correría tras la pelota. De acuerdo, a hora imaginemos que eres tú la que está sentada en la sala de estar, y que de pronto entra una pelota rodando ¿tú también te irías corriendo detrás de la pelota? Antes de hacer algo girarías la cabeza para ver de dónde viene la pelota. Sí, porque a diferencia del gato eres una persona y buscaras indefectiblemente la causa de cualquier suceso.

    La cualidad de la razón es el preguntase por las causas de un suceso. Como por ejemplo el por qué una pelota rueda por el suelo. Pero cuando nos preguntamos de donde procede el mundo y discutimos las posibles respuestas, entonces la razón está en cierta manera vacía, no tiene ninguna experiencia ni evidencia en la que apoyarse. De alguna manera somos una pequeña parte de la pelota que rueda por el suelo, y entonces no podemos saber de dónde viene.
    Pero una cualidad de la razón humana será el preguntar de donde viene la pelota. Por eso preguntamos constantemente, esforzándonos al máximo por encontrar respuestas a las cuestiones mencionadas. Pero nunca obtenemos respuestas seguras por que la razón no tiene material para contestar. Tan sensato resulta decir que el mundo tiene que tener un principio como decir que no tiene tal principio, porque ambas posibilidades son igualmente imposibles de imaginar por la razón.

    Podemos afirmar que el mundo ha existido siempre, ¿pero puede algo haber existido desde siempre sin que nunca haya tenido un principio? Decimos que el mundo tiene que haber surgido alguna vez y entonces tiene que haber surgido de la nada, ¿pero puede algo surgir de la nada? ¿Por qué existe algo en vez de nada?
    Las dos posibilidades resultan igualmente inconcebibles, al mismo tiempo una tiene que ser correcta y la otra equivocada.

    No estaremos errados al concluir con la hermosísima frase Kantiana, “Sapere Aude” atrévete a pensar por ti mismo, ya eres mayor de edad al menos intelectualmente hablando, no necesitas que te digan lo que tienes que pensar. Es decir, si nuestros actos no son dirigidos por razones, entonces no son libres, porque son dirigidas por fuerzas ajenas, sea otra persona, o tu razón sea guiada por otros e incluso fuerzas patológicas como las pasiones o sentimientos sobre los que no tenemos control.
    . -Roymar Hinojosa-

    Me gusta

  2. si criticar es, sinónimo de juzgar; entonces quien o quienes ingenuamente piensen que hay crítica constructiva, es respetable su opinión, digo respetable, porque don Benito Juárez García, lo asentó en su Adagio Universal «Entre los individuos, como entre las Naciones, «EL RESPETO AL DERECHO AJENO ES LA PAZ» yn como OPINAR, es un derecho que todos los seres humanos tenemos derecho de hacerlo, entonces, es respetable; sin embargo, no por ello se debe confundir como que sea de provecho para quien se le aplique la CRÍTICA, o a la persona que es criticada, pues cualesquiera que la reciba, preguntémosle u observémosle y ya veremos que reacción presenta en su defensa; porque lo primero que provoca en el criticado, es en acto de defensa y busca de inmediato alguna justificación, su rostro manifiesta y refleja miedo o coraje, incertidumbre, desprecio en contra de quien o quienes lo critican, por ello, puedo asegurar, sin temor a equivocarme que ES POR ESO QUE EN LAS SAGRADAS ESCRITURAS SE DA EL MANDAMIENTO, no una opinión,, los mandamientos, son ordanamientos y si cumplen, entonces la obediencia rinde sus frutos y la desobediencia, también y com somos libres para opinar, también debemos aceptar las consecuencias de NUESTRA O ACTOS DE OPINAR y desde luego de C R I T I C A R. PROFR. JECIEL CHAVEZ ROSAS

    Me gusta

  3. Coincido con Sebastián. En muchos ambientes, incluso eclesiales, la gente ha olvidado aquella radical admonición de Jesucristo llamada «la viga y la pelusa» [Mateo 7:1-5]. Amar es aconsejar, no juzgar ni criticar. Y alguien me pregunta: ¿Acaso la autocrítica es también negativa? Y le digo que rechazo de plano los términos acuñados por las ideologías. Me quedo con el examen de conciencia al estilo de San Ignacio de Loyola, Para juzgar está Dios. Todos somos pecadores ante Él.

    Me gusta

  4. La crítica no necesariamente es negativa. Mediante la crítica tabiñen construimos y mejoramos. Cuando estamos en un grupo de trabajo en la universidad y entre creativos y enseñamos nuestra idea o avance de proyecto, es la crítica de nuestros compañeros lo que nos permite darle una nueva mirada al tema o encontrar un camino cuando estamos entrampados. EL problema es que en nuestro país, la gente le teme a la crítica y a la discusión, especialmente en los sectores más conservadores y dogmáticos, pues la crítica significa justamente hacer un ejercicio que va en contra de la fe, el ejercicio de la reflexión «crítica». Saludos

    Me gusta

    • Nidia, la crítica SIEMPRE será negativa. No existe eso de «crítica constructiva». Si quieres que alguien mejore le das un CONSEJO, así de simple. ¿Por qué es necesario decirle cosas ofensivas a una persona para que cambie o mejore? ¿No sería mejor darle un CONSEJO con amor?

      Además, te copio lo que encontré en el diccionario:

      – critica:

      Arte de juzgar y evaluar las cosas.

      ¿Quiénes somos nosotros para juzgar?

      Y estás completamente equivocada: las discusiones NO traen nada bueno.

      Dios te bendiga.

      Me gusta

Déjanos conocer tu opinión escribiendo un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s